martes, 26 de abril de 2016

ASAMBLEA MCM 3º ESO a BACHILLERATO

Los días 16 y 17 de abril tuvo lugar la ASAMBLEA DEL MOVIMIENTO CONCEPCIONISTA MISIONERO, en Santa Fe (Granada) Un encuentro intenso y estupendo, donde los jóvenes concepcionistas pudimos compartir vida, experiencias, fe y sueños. 
Dos alumnas del colegio de Burgos nos envían un sencillo artículo con lo vivido en este encuentro. ¡GRACIAS!

CON#MOVIDOS. 
SOMOS MISIONEROS DE LA MISERICORDIA DE JESÚS
Después de las ganas que teníamos que llegase la Asamblea del MCM en Granada, por fin estaba ya aquí. 
Nos pusimos en camino entusiasmadas y con ganas de llegar para encontrarnos con amigos y conocer a muchos nuevos. No nos importaron mucho las horas y horas en el autocar; merecía la pena el encuentro con todas esas caras conocidas y nuevas, con abrazos y alegría. El colegio de Santa Fe abría sus clases para transformarlas en bulliciosas habitaciones donde extender los sacos y las esterillas.
El sábado hicimos una marcha hacia el Santuario de la Virgen de Fátima donde tuvimos momentos de oración y diversión. Nos dio tiempo a todo, a reunirnos por grupos para una catequesis, a comer y  a bailar todos juntos. Por la tarde volvimos a Granada y tuvimos una emotiva eucaristía en la Catedral, después una preciosa visita nocturna de la ciudad, recorriendo empinadas cuestas y calles estrechas llenas de vida.
El domingo fue un día de despedidas, de abrazos, lágrimas y sonrisas. Se nos había pasado el tiempo volando, y no dudamos que vamos a volver a vernos, el corazón concepcionista nos mantiene siempre unidos. Ha sido una gran experiencia que no olvidaremos. Y ya estamos deseando que llegue el siguiente encuentro.

                        Carla Alonso y María Gómez
 Alumnas de Burgos
 


miércoles, 20 de abril de 2016

ECOS DEL PENSAMIENTO DE STA. CARMEN Nº 18

“Nuestra vida espiritual tiene sus cimientos en la fidelidad a la voluntad del Padre, siguiendo así a Jesucristo, bajo la luz del Espíritu Santo, a imitación de María Inmaculada”
-Santa Carmen Sallés-

REFLEXIÓN de M. Asunción Valls, rcm 
Empiezo por el final. Y no por llevar la contraria, que conste, sólo mientras se me pasa el susto. Porque así, de pronto, me encuentro nada más y nada menos que con la Santísima Trinidad como cimiento de mi vida. Y eso me parece a mí algo maravilloso, pero… ¿no es un poquito difícil?
Y resulta que no tanto. Bueno, sí, pero no. O sea, que Santa Carmen Sallés me pide que imite a María Inmaculada, y si Ella tuvo esos cimientos, un hijo, una hija suya, se pone a mirarla y empieza a rumiarlo:

“Fidelidad a la voluntad del Padre”, vamos que se trata de decir “hágase en mí”, y eso ya lo vengo intentando.

“Siguiendo así a Jesucristo”. Me parece que ya lo cojo. Es aquello de “mi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra y la ponen por obra”. Sí… entiendo de qué va, aunque se me olvida enseguida lo que escucho. Pero bueno, es cuestión de tirar de audífonos…

“Bajo la luz del Espíritu Santo”. Clarísimo. A María la cubrió con su sombra, y ¡zas! la Encarnación del Verbo. Pues yo me arrimo un poquito a Ella y me explico esa luz y esa sombra luminosas que parece a veces como que me arden por dentro.

Es que no falla: la miras a Ella y como que te explica el problema más enrevesado y te lo deja clarito. No digo nada, ¡si fue la educadora de Jesús y también es la mía! Pues adelante, y a poner bien esos cimientos.



viernes, 8 de abril de 2016

FIESTA ESCOLAR SANTA CARMEN SALLES

 ¡Cuánto nos gusta celebrar a los Concepcionistas! ¡Y qué bien lo pasamos con los preparativos!
La fiesta alegra, une, convoca, anima, da sentido, renueva, genera identidad..., y este año, la fiesta también NOS CON#MUEVE.
9 de abril: Aniversario del Nacimiento de Sta. Carmen Sallés.
11 de abril: Aniversario de su Baustismo.
Por estos dos motivos y porque nos sentimos felices de SER CONCEPCIONISTAS, el 11 de abril, en todos los Centros Concepcionistas celebramos LA FIESTA ESCOLAR DE STA. CARMEN SALLÉS. 
CON M. CARMEN#CONMUEVETE
¡¡FELICIDADES!!  
Agradecemos a Isabel Martínez y Ángela Rodríguez, 
Postulantes Concepcionistas, la realización de este vídeo.

(Texto transcrito y ampliado del vídeo)
¡Uy, si estás aquí! Qué bien, yo ya te estaba esperando. ¿Cómo estás? Ven, me gustaría hablar un rato contigo, como haría una madre con su hijo… ¿Sabes? Estoy un poco nerviosa. ¿Quieres que te cuente por qué? ¿Sí? Pues verás, se acercan unas fechas que son muy importantes para mí, en las que recuerdo momentos y personas que marcaron profundamente mi vida y me hicieron llegar adonde estoy ahora. Además, no quisiera que esto fuese algo que se quedase en mi memoria. Forma parte de mi historia, y me gustaría un montón compartirlo contigo para que luego tú puedas, si quieres, compartirlo con otros. Veo que sientes curiosidad… Mmmm… Veamos… ¿Por dónde empezar? Sí, creo que el mejor punto de partida será que te cuente cuándo nací… Porque fíjate, la vida es el primer regalo que recibimos todos, ¿no crees?

Nací un 9 de abril de 1848 en Vic, Barcelona. Mis padres se llaman José Sallés y Francisca Barangueras. Mi familia es numerosa; tengo 9 hermanos y yo soy la segunda más mayor… Espera un momento, ¡si no te he dicho cómo me llamo! Mi nombre es Carmen, pero en mi familia me solían llamar Carmeta. Bien, hechas ya las presentaciones, continuemos… Con este nombre (Carmen) me bautizaron el día 11 de abril de 1848 en la Catedral de Vic, y así pasé a formar parte de la gran familia de la Iglesia. Por supuesto, yo era un bebé y no recuerdo nada de mi bautismo… Pero sí que recuerdo el día que hice la primera Comunión con apenas 10 años cumplidos, el 18 de abril de 1858. En el colegio nos habían hablado mucho sobre Jesús, ¡y por primera vez iba a encontrarme con Él al comulgar en la Eucaristía! Cada vez le quería un poco más, y cuando rezaba, sentía como si en mi corazón surgiera una chispa que lo llenaba todo de luz y calor. Es un sentimiento que difícilmente se puede explicar con palabras… Aunque yo era pequeña, Dios ya iba dejando de forma disimulada su huella en mí, hasta que un día en Montserrat, me hizo sentir que me quería como la Virgen: muy cerca de Él… Y entonces, la chispa se convirtió en un fuego que prendió por completo todo mi ser. ¡Imagínate! ¡Un regalo, una vocación: ser toda de Dios! Pero no creas que esta elección estuvo exenta de dificultades, empezando por mis padres… ¡pobrecitos, qué mal lo pasaron…! Sin embargo, como ellos me querían y deseaban lo mejor para mí, aunque les costó, terminaron aceptando mi decisión.

Llegados a este punto, es cuando una tiene que pararse a pensar… ¿Entregar mi vida a Jesús? ¡Sin dudarlo! Pero, ¿cómo y dónde? Una cosa sí sabía: me inquietaba la escasa educación que recibían las niñas. Así pues, de la misma forma en que tú en algún momento has necesitado el consejo de un amigo, yo hablé con un sacerdote, el Padre Goberna. Por fin, ingresé en el Noviciado de las Adoratrices. Llevan a cabo una gran labor, pues recogen a chicas que, o vienen de la calle o no han tenido una infancia fácil, y se les da la formación de la que carecen para que regresen mejor preparadas a la sociedad. Estaba contenta, pero algo en mi interior no cuadraba del todo, me daba vueltas y afloraba en mi pensamiento cada vez con más frecuencia… A ver si me explico… En las Adoratrices, ayudábamos a sacar de su situación a las chicas que habían caído pero ¡yo quería ayudarlas y enseñarlas antes de que cayesen! Como quería mucho a la Virgen, acudí a Ella en la oración. De la Virgen admiraba muchas cosas, pero sobre todo sentía en mí una especial resonancia cuando contemplaba cómo fue preservada por Dios de caer en el pecado, convirtiéndose en la Llena de Gracia. Mi ideal fue siempre imitarla, y por eso volví a ponerme en camino. Ingresé en las Dominicas, que se dedican a la educación. Rondamos ya el año 1871, y en poco tiempo sucedieron muchas cosas: clases con las niñas y más adelante, directora de un colegio… Y aquí llega otro giro en mi historia. No acababa de encajar, ni podía encauzar la enseñanza en la dirección de futuro que creía más adecuada. Algunos me aconsejaron iniciar un nuevo camino en la Iglesia. ¡Imagínate! Yo tan poca cosa, y tan grande la misión que Dios me encomendaba… Había otras hermanas que tenían la misma inquietud que yo, y el 22 de febrero de 1892 salimos de las Dominicas. No sabía adónde nos llevaría esta aventura, pero me hallaba en la mejor compañía: tenía a Dios, a la Virgen y a unas hermanas compañeras de camino. Aunque pasamos algún que otro bache, Dios nunca nos abandonó. Y así, con los pies en la tierra y el corazón en el cielo, el 8 de diciembre de 1982 todas vestíamos el hábito blanco y azul de la recién nacida Congregación Concepcionista en Burgos. ¡Incluso el día nos acompañó con su espléndido cielo azul y su capa blanca de nieve! Si cuando digo yo que María Inmaculada anduvo de por medio desde el principio, por algo será…

Pasaron los años y nuestros esfuerzos dieron fruto con las fundaciones de varios colegios en España. La Congregación fue creciendo también en cuanto al número de jóvenes que decidían consagrarse al Señor. En 1907 me puse enferma. Sin embargo, no me asusté, pues sabía que aún me quedaban 3 cosas importantes que hacer, y Dios me había prometido que las vería cumplidas. ¿Quieres que te cuente qué eran esas 3cosas? Muy bien, veamos… Primero, el Papa S. Pío X aprobó y alabó a la Congregación. ¡Qué alegría tan grande cuando recibimos la noticia! Segundo: después de mucho buscar, encontramos una casa en Madrid, de forma que todos los colegios de España estarían mejor comunicados. Y finalmente, el Noviciado se pudo trasladar también a esta ciudad. Todo este ajetreo duró 4 años, y el 25 de julio de 1911 Jesús me llamó para estar para siempre a su lado en el cielo.

El sueño de Dios (que era también el mío) se había hecho realidad. Los colegios son preciosos jardines donde María es el centro, y los niños y jóvenes, son hermosas flores que han de nutrirse para crecer. ¡Cómo me gusta miraros! No me canso nunca, ¿sabes? Os miro a todos y os quiero a cada uno de vosotros. Sí, claro que a ti también he visto tus pasos por este camino concepcionista… y cómo has ido creciendo. Estoy orgullosa de ti. Orgullosa también de contemplar cómo la Congregación se ha extendido por muchos países del mundo, dando lugar a un enriquecimiento cultural e intelectual de sus miembros. Pero para nada esto termina aquí… Eso ya lo sabes tú, ¿no?

miércoles, 30 de marzo de 2016

PASCUA CONCEPCIONISTA 2016

¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!
Cristo ha resucitado y de nuevo estamos con vosotros, amigos del blog, para seguir compartiendo como Familia Concepcionista.
La Pascua vivida en Toledo ha sido una experiencia que, como era de esperar, ha marcado a los que han participado en ella. 
Como María Magdalena, han llegado y se han puesto presurosos a anunciar lo que han vivido y experimentado, por eso no han tardado en montar un vídeo y ya ha llegado también el primer testimonio. Es lo que tiene, la alegría pascual no se puede contener, los frutos de la resurección no se pueden guardar dentro.
Gracias a todos los que os habéis implicado para que este vídeo y testimonio llegue a nuestro blog para compartirlo y poder hacernos partícipes. Y gracias a los 54 participantes de esta Pascua: alumnos concepcionistas, universitarios, familias, jóvenes de la Parroquia San José Obrero, M. Nieves Galey y nuestro querido sacerdote, Quillo, que habéis querido vivir la Pascua en Familia, como Iglesia orante en este año especial de la Misericordia y habéis rezado por muchos de nosotros.



TESTIMONIO DE UNA JOVEN DE LA PASCUA:

HOY, ESTA SEMANA SANTA, CONTIGO

El día 24 de marzo, familias y jóvenes de muchos lugares distintos estábamos en Toledo, eligiendo vivir una Semana Santa diferente, porque incluso para los que repiten cada año, la Pascua vuelve a ser una experiencia única.
Pero ¿qué es lo que iba a hacer que esta Semana Santa fuese distinta? En el primer ratito de oración que tuvimos todos juntos dimos respuesta a esta pregunta cuando nos entregaron lo que sería el símbolo de la Pascua: una pulsera con una cruz que nos ha acompañado durante los tres días y medio que hemos compartido juntos.
Con ese símbolo nos invitaron a decirle a Jesús “Hoy Contigo”. Y cada día en lo pequeño, hemos ido repitiéndoselo: “Hoy, a pesar del sueño, aquí estoy en laudes. Hoy, quizá un poco más espesa, aquí estoy buscando la letra de las canciones que hemos practicado esta mañana y que ahora quiero cantarte. Y estoy Contigo en los momentos de reflexionar, de escuchar los testimonios de personas que nos hacen sentir con ellos, en los momentos en los que toca superar la vergüenza para poder ser capaces de seguir lo que nuestro corazón nos pide: compartir lo que nos pasa por dentro con los demás, dejarnos lavar los pies o llevar a Jesús en la cruz durante el Vía Crucis…”  y así, a través de pequeñas acciones y haciéndonos conscientes de que se entregaba por nosotros, hemos ido acompañándolo en lo grande: la soledad, el dolor, la muerte y la alegría de su Resurrección.
Durante todo este tiempo nos hemos sentido familia unida gracias a los jóvenes de Toledo que nos han acogido desde el primer minuto, a M. Nieves, Quillo, Concha, Almudena, Miguel Ángel... y todos los que nos han mimado, cuidado, ayudado y se han involucrado para que esta Pascua saliese adelante.
Por ello, GRACIAS POR TODO. 

JUDITH VELASCO
exalumna del colegio de Burgos.
 


miércoles, 9 de marzo de 2016

ECOS DEL PENSAMIENTO DE STA. CARMEN Nº 17


Llega al blog nuevo eco del pensamiento de M. Carmen. Qué fácil nos lo ponen, la tenemos siempre presente.
En esta ocasión nos la acerca M. Rebeca Sosa, que ha asumido esta grata responsabilidad de poner voz a estos Pensamientos, a través del Whatsapp y el blog, para que todo corazón concepcionista, sintonice más y más con el pensamiento de esta gran mujer que es Carmen Sallés.
Y M. Rebeca lo hace como ella es: Mostrando su ser concepcionista que empezó a forjarse en el Colegio de Buitrago de Lozoya del que fue alumna y en el que descubrió las raíces de la Congregación, y no se anduvo por las ramas, allí decidió consagrarse al Señor.
Después de vivir en los colegios de Madrid-Princesa, Burgos y Ponferrada, desarrolla actualmente su actividad pastoral como delegada, en el Colegio de Hortaleza, donde deja al descubierto su inquieto  corazón misionero. De ello dan fe los Proyectos de Verano de la ONG. Pasando estos últimos años  en la misión de Venezuela y República Dominicana.
Anima cualquier partitura, porque le gusta vivir cantando y cantar mientras vive. Su guitarra y su creatividad ponen música a cualquier situación de la vida.
Te agradecemos M. Rebeca nos introduzcas en este bello pensamiento de M. Carmen.

ECO Nº 17 DEL PENSAMIENTO DE CARMEN SALLÉS  
“La devoción por excelencia se dirige a la Santísima Trinidad. Recordemos con frecuencia su presencia en nosotros, invocándola con amor e implorando sus gracias” 

REFLEXIÓN de M. Rebeca Sosa Jiménez, rcm
La Santísima Trinidad, ¡qué gran misterio de nuestra fe!, que ha quitado el sueño a muchas personas, grandes teólogos y entendidos en materia de fe, en su empeño por razonar con su mente finita el misterio de Dios, que es infinito.  
Un solo Dios, pero tres personas diferentes. ¡Tampoco es tan complicado de entender! ¿verdad? Dios Padre que nos cuida y nos ama infinitamente porque nos ha Creado, ¡somos sus hijos! Dios Hijo, Jesús, que vino al mundo para salvarnos, que nos ha dejado con el ejemplo de su propia vida el modo de vivir más auténtico, la forma de vivir como cristianos… y Dios Espíritu Santo, que nos ayuda a conseguirlo, que nos guía, nos orienta, nos ilumina, nos da fuerza. 
Los tres son diferentes, pero los tres son Dios. La unidad en la diversidad. Su grito de guerra podría ser este: “Unus pro omnibus, omnes pro uno” (Uno para todos y todos para uno). Lema que expresa su relación trinitaria, esa fidelidad que les une. 
Si leemos con atención el Nuevo Testamento, observamos una especie de regla. Cada una de las tres personas divinas no habla de sí, sino de la otra; no atrae la atención sobre sí, sino sobre la otra. Cada vez que el Padre habla en el Evangelio lo hace siempre para revelar algo del Hijo. Jesús, a su vez, no hace sino hablar del Padre. El Espíritu Santo, cuando llega al corazón de un creyente, no enseña a decir su nombre, que en hebreo es «Rûah», sino que enseña a decir «Abbá», que es el nombre del Padre.
Santa Carmen, que experimentó esta presencia de la Santísima Trinidad en su vida, nos aconseja que recordemos con frecuencia esta Presencia entre nosotros, porque Ellos están y actúan, aunque no nos demos cuenta… Pero, ¡cuánto nos ayuda espiritualmente tomar conciencia de esto! Cómo cambiarían nuestras vidas si imitásemos a la Santísima Trinidad en esto: no afirmar tanto nuestra autoridad, sino la de los otros. Decir primero “tú” en vez de “yo”. Hablar y ensalzar al prójimo en lugar de enorgullecernos de nosotros mismos. Si viviéramos esto, nuestras familias y comunidades, se convertirían verdaderamente en un reflejo de la Trinidad en la Tierra, lugares donde la ley que rige todo es el amor. ¡Qué bien supo expresarlo San Juan de la Cruz!, seguramente, como Santa Carmen, movido por esa Presencia que lo habitaba; la Santísima Trinidad:

"Tres personas y un amado 
 entre todos tres había
y un amor en todas ellas
y un amante las hacía;
y el amante es el amado
en que cada cual vivía;
que el ser que los tres poseen
cada cual le poseía...
Porque un solo amor tres tienen
que su esencia se decía;
que el amor cuanto más uno
tanto más amor hacía.."