martes, 31 de mayo de 2011

ESPÍRITU CONCEPCIONISTA

Julia, del colegio de Camponaraya, ha escrito para nuestro blog su experiencia como alumna concepcionista. Agradecemos su cariño y su generosidad al compartir esta experiencia con nosotros.

Mi historia concepcionista comenzó en el curso 1996-1997, cuando un buen día fui con mi madre al colegio de Ponferrada, y yo le dije: ¡me quiero quedar aquí!. Ella, habló con la directora y me matricularon ese mismo año (ya había empezado el curso y yo encima era un año menor que los niños de mi clase), pero no me importó porque estuve 14 años más. Continué estudiando en el colegio de Ponferrada hasta el curso pasado 2009-2010.
Recuerdo mis primeros años aprendiendo a rezar con nuestras profesoras de infantil, las excursiones que hacíamos, las visitas a la capilla y otras muchas vivencias. Recuerdo también a la directora de infantil y primaria, que por desgracia falleció en un accidente de tráfico durante las vacaciones de verano de hace unos años; era religiosa. Ella me quería mucho y yo a ella también, ¡nos trataba tan bien!
Después, en primaria, cuando éramos un poco más mayores nos enseñaron la figura de nuestra fundadora; M. Carmen Sallés. Nos decían frases de ella como: “Haz lo que haces, y hazlo bien, ¡Hazlo por Dios!”, otra muy conocida también es “Adelante, siempre adelante, Dios proveerá”.
Para mí, ser concepcionista es un orgullo, y también llevar el escudo con las iniciales de AVE MARÍA.
Como ya citaba anteriormente, en primaria empezamos a conocer a las religiosas, que alguna de ellas me dieron clase en los últimos años de esta etapa y en secundaria también. Nos transmitieron lo que significaba M. Carmen para ellas y su vida como religiosas concepcionistas y por tanto sus vivencias en otros colegios como el nuestro, en otros lugares del mundo.
Para mí, M. Carmen es un ejemplo; porque defendió a la mujer y fue capaz de formar una congregación de religiosas para educar a los niños.
Hace unos años, cuando empecé secundaria, ya me sentía muy concepcionista, porque ya era lo bastante consciente para ello, pero actualmente aún más, porque este es mi penúltimo año en un colegio concepcionista.
Para muchas personas lo más importante es la nota que saquen en las asignaturas, y no piensan en las demás cosas que hacen por ellos y para ellos en el colegio. Yo, como otros de mis compañeros, somos ya de la “casa”, y nos importa lo que digan de las concepcionistas y todo lo relacionado con ello. Y nos importa también lo que nos puedan transmitir los profesores y religiosas de estos colegios; ellos nos ayudan a formarnos como personaS.
A muchos compañeros de otros colegios los he conocido gracias a asambleas del MCM, encuentros de la familia concepcionista y demás celebraciones.
Este curso 2010-2011 empecé primero de bachillerato en Camponaraya. Este año hemos conocido también a otros alumnos del colegio de Camponaraya que junto a ellos nos sentimos orgullosos de ser veteranos en esto de ser concepcionistas.
Podría seguir escribiendo mucho más sobre mi experiencia concepcionista, pero tengo que resumir y decir que mi corazón es y será siempre blanco y azul.
Y espero seguir aprendiendo en este año, que es el centenario de la muerte de M. Carmen y aprovechar el poco tiempo que me queda como alumna concepcionista.
Y para terminar tengo que decir bien alto: ¡VIVA MADRE CARMEN SALLÉS Y TODA LA FAMILIA CONCEPCIONISTA!

Julia Álvarez PintadoEsta es Julia de pequeña, en el año 1997.

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