martes, 14 de noviembre de 2017

FELIZ Y ENAMORADA DE LA MISIÓN

Publicamos hoy en nuestro blog el testimonio de una profesora del colegio de Manzanares (Ciudad Real), en el que nos comparte su experiencia en el Proyecto Misionero de verano en Consuelo (República Dominicana). Ella ha venido enamorada y feliz, ¡qué más se puede pedir!
Gracias, Isabel, por compartir estos momentos tan especiales de tu vida, aunque sea difícil poner palabras a todo lo vivido y sentido.

Si tuviera que definir mi paso por Consuelo (República Dominicana) y por Haití, sería muy sencillo de comprender. HE SIDO FELIZ, MUY FELIZ, REALMENTE FELIZ. Es difícil poner más palabras a sentimientos tan intensos y tan profundos como los que yo he vivido allí  durante algo más de un mes.

Mi experiencia misionera empezó desde el principio de forma providencial. Nunca pensé irme de proyectos, pues en “mis planes” no entraba esa opción. No me sentía llamada a la misión. No era miedo a volar o a estar un mes fuera del país, mi mayor temor era no saber encajar lo que yo allí pudiese ver, sentir o experimentar. Pero está claro que cuando las cosas son de Dios, salen, por mucho que tú te niegues a aceptarlo.
Tras unos días de reflexión, me decidí tirar para adelante. Los meses pasaron y llegó el momento de subir al avión y poner rumbo a República Dominicana. Los primeros días fueron de grandes contrastes: ruido, suciedad, caos… y mi mente siempre repetía las mismas palabras… Pero muchacha, ¿Qué haces aquí? Sin embargo, a medida iban pasando los días, Consuelo (RD) y Dilaire (Haití), me iba cautivando, me iba enamorando.
El día a día en Consuelo, donde más tiempo estuve, pasaba entre la escuela “Antonio Paredes Mena” por la mañana, dirigida por las Madre Concepcionistas y  por las tardes el batey “La Plaza”.
Las jornadas matutinas eran apasionantes. Los niños cargados de energía desde muy temprano salían corriendo a recibirte, a llenarte de besos, abrazos, caricias. Sus miradas brillaban de ilusión, pues sus profes habían llegado desde España para pasar el verano con ellos. Entre el izado de bandera, el canto del himno nacional, las clases y los juegos. Las mañana se nos hacían cortas, muy cortas. No había espacio para el desánimo, y la melancolía. Todo era entrega, y más entrega para esos pedacitos de cielo que Dios había querido poner en mi camino.
Si por las mañana vibraba, las tardes en los bateyes (pueblo de haitianos recolectores de azúcar) era como estar en el “paraíso”. Lo que en principio empezó siendo una aventura, se convirtió en el sentido de esta misión. El compartir mi tiempo con niños, madres, hermanos, abuelas… que vivían en condiciones tan extremas de necesidad, me hizo darme cuenta de que allí eres sólo un instrumento, un medio, que no va a cambiar nada, sólo tienes una misión darte, entregarte hasta decir basta. Muchos de estos niños recorrían más de una hora andando entre el calor y el polvo del camino. El pasar la tarde en la escuelita les reportaba poder comer unas galletas, un vaso de leche, curarse las heridas o jugar con otros niños y sus profesoras. Esas eran sus mejores recompensas. No podéis imaginar lo que es verlos llegar descalzos, con los pantalones y camisas rotas, pero felices y contentos porque se sentían queridos y muy valorados.


Cómo cambian tus prioridades cuando aprendes a mirar, a escuchar, ya no con los sentidos sino con el corazón, con las manos, con los brazos, con los ojos…. Con todo su ser. Descubres que lo que en principio creías que iba a ser tu entrega, se convierte en un regalo para tu vida. Lo que comenzó siendo algo providencial, se convierte en una llamada a la misión. Aprendes que no vas allí a cambiar nada ni a nadie, sino que vas a cambiarte a ti, a cambiar tus esquemas, tu planteamiento de vida. Aprendes que en el lenguaje del amor sobran las palabras. Qué no estás allí por casualidad, sino porque has tenido el privilegio de ser una “elegida” por Dios. Qué Dios siendo grande ha querido contar contigo, pequeña criatura, para vivir esta experiencia de amor, de servicio y generosidad.
Desde aquí quiero dar las gracias a la Fundación Siempre Adelante, a la Congregación de las Madres Concepcionistas tanto de España como de República y Haití por la oportunidad brindada de este verano, pues es dando como se recibe y agradeciendo como se es feliz.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

ECOS DEL PENSAMIENTO DE STA. CARMEN Nº 39

“La mayor gloria de Dios debe estar en la meta de todos nuestros caminos, sean fáciles o difíciles.”

REFLEXIÓN DE M. ANDREA BORDAS, rcm
“La gloria de Dios es que el hombre viva”, decía San Ireneo, y M.Carmen lo completa diciéndonos a los Concepcionistas que en todo aquello que hagamos busquemos el bien de nuestros semejantes, sea cual sea, el tipo de camino que tengamos que emprender para alcanzarlo.
Puede parecer bonito escribirlo, e incluso fácil decirlo, pero, creo que, a la hora de hacerlo vida coincidiréis que la cosa no es tan sencilla.
Si te paras a pensar, a veces el problema puede estar no, en no saber buscar el bien, sino en qué camino tomar para llegar a él. Buscando cómo dar respuesta, encontré las palabras de un sabio, Séneca. Él decía: “no hay viento favorable para quien no sabe a dónde va”. ¡Es cierto!, quien no sabe a dónde se dirige, no sabrá qué hacer con lo que le sucede; ni con lo bueno, ni con lo adverso, corriendo el riesgo de perderse y naufragar.
¿Perderse? ¿Naufragar? Este año no será posible, ni por falta de barcos, ni por brújulas, ni por no estar suficientemente motivados a salir y encontrar… pero, pregúntate, ¿tienes bien colocada tu brújula interior? ¿Hacia qué norte apunta?
Quizá es hora, de que busques un sitio tranquilo, sentarte y ponerte a la escucha de Quien es el CAMINO, Jesús. Él hará unos pequeños ajustes en tu brújula interior con la fuerza de su amor. A través de su Palabra, te revelará de dónde vienes y hacia dónde vas, sus sueños y proyectos para ti, el camino que debes recorrer para ser feliz y hacer felices a los demás. Si tienes clara esta meta, no importa lo que pueda venir, Jesús camina contigo, y Él te irá mostrando el CAMINO a seguir.

¡Animo y adelante, Él proveerá!


domingo, 29 de octubre de 2017

BENDICIONES DESDE BATA (GUINEA): 125 ANIVERSARIO

Nuestra Familia Concepcionista de Bata (Guinea Ecuatorial), ha celebrado una fiesta por el 125 Aniversario de la Congregación. Nos envían unas fotos y unas sencillas palabras para hacernos partícipes de su fiesta y recordarnos que el Señor derrama su bendición sobre África y aquella tierra va dando fruto abundante.

Teníamos que hacerlo, era un sueño que queríamos conseguir... Hemos trabajado mucho para que las familias de Guinea se vayan integrando cada día más en la Comunidad Educativa Concepcionista y fuimos dando pasos.
A Carmen Sallés y a su obra se la reconoce, se la quiere... Dimos el paso y la respuesta ha sido la ALEGRÍA DE VIVIR Y CELEBRAR JUNTOS.

El día comenzó con la Eucaristía y no se cabía en el salón. Queríamos dar gracias a Dios por haber llamado a M. Carmen y construimos entre todos su nombre con cajas que llevaban cada letra. Todos vibramos de alegría al cantar el himno del 125 Aniversario y pedíamos seguir caminando de la mano de María Inmaculada 125 años más.

Después jugamos juntos padres, alumnos y profesores. ¡Daba gusto ver cómo se implicaron los padres y madres en los juegos!


Terminamos con una rica y abundante comida compartida, donde las familias también volvieron a demostrar su cercanía y cariño. Cada curso tenía que traer preparado un plato diferente y la generosidad fue muy, muy grande. Hubo para todos y en abundancia.


Al final resonó unánime el grito proclamado y repetido en varios momentos a lo largo del día: "¡SOY CONCEPCIONISTA!" y el ya conocido "ADELANTE, SIEMPRE ADELANTE, DIOS PROVEERÁ".
Gracias, M. Carmen, por haber hecho nacer esta gran familia. 
Desde Bata, en Guinea Ecuatorial, ¡FELIZ 125 ANIVERSARIO A TODOS LOS CONCEPCIONISTAS DEL MUNDO!"

lunes, 23 de octubre de 2017

BENDICIONES DESDE HAITI: CANTANDO A CARMEN SALLES

Desde la Escuela Concepcionista de Haití nos llega este precioso vídeo, celebrando el 5º Aniversario de la Canonización de Carmen Sallés. Cómo emociona escuchar su nombre: "CARMEN SALLÉS, queremos ser santos como tú, como tú".
En el 2008 prácticamente el país quedó sumergido en el agua tras los huracanes Gustav y Hanna, en el 2010 un terromoto dejó la isla cubierta de escombros y envuelta en una gran nube de humo, más huracanes en 2016 y 2017... Pero estos niños que hoy nos cantan son la viva imagen de la esperanza, de la ilusión, de la alegría, del futuro.... del SIEMPRE ADELANTE a pesar de las dificultades.
¡Enhorabuena Haití! ¡Enhorabuena hermanos concepcionistas! Nuestro aplauso, admiración y felicitación. Gracias por recordarnos que también nosotros queremos ser santos como Carmen Sallés y pasar por el mundo haciendo el bien y siendo bendición para los demás.




sábado, 21 de octubre de 2017

RECUERDOS EN BLANCO Y AZUL: V ANIVERSARIO CANONIZACIÓN

Hace cinco años muchos de nosotros nos encontrábamos en Roma. La ilusión y la alegría de ser partícipes de un gran acontecimiento eclesial y congregacional, podía más que las pocas horas de sueño conciliadas y el gran madrugón para poder ocupar un buen sitio en la Plaza de San Pedro de Roma. Nos sentíamos Familia unida, Familia en fiesta y juntos queríamos celebrarlo y manifestarlo. Y así ha seguido sucediéndose por uno, dos, tres… y hasta cinco años, en los que hemos ido recordando, con la misma alegría e ilusión que aquel 21 de octubre de 2012.
Quien no recuerda aquella larga cola que hubo que hacer, todos con nuestra entrada en mano… algunos “presumiendo humildemente” de su asiento preferente. Quien no recuerda aquella espera eterna y aquella fila que no se movía después de unas horas…, y el comentario de los optimistas que nos alentaban diciendo “No os preocupéis, tenemos sitio reservado”.
Quien no recuerda aquellos queridos hermanos filipinos, viniendo en batallón, portando la imagen de su santo en alto y comenzando a entrar como si de las rebajas se tratara, por los accesos de las vallas que había preparados y que nunca dieron acceso ordenado a nadie…
Quien no recuerda aquel “los últimos serán los primeros”, y ese ver cumplido el evangelio… Quien no recuerda aquel calor sofocante y ese sentirse como Zaqueo en medio de la multitud sin encontrar un sicómoro donde poder atisbar algo más que las espaldas de los que tenías delante.

Pero allí estuvimos, sí. Participamos en la eucaristía, lo más grande, y lo vivimos, sin importar el cómo sino lo que estaba sucediendo allí. Nuestra Fundadora era proclamada Santa y la iglesia, a través del Papa, lo reconocía públicamente:


Y hoy, cinco años después, queremos volver a celebrarlo… Podría haber sido en Montserrat, pero somos “hijos del Dios proveerá” y lo celebraremos y viviremos cada uno donde nos encontremos, pero UNIDOS, una vez más como familia que no conoce fronteras.
¡Felicidades, Santa Carmen! Felicidades a todos, porque nos ha tocado una heredad: una tierra de bendición que hoy se viste de fiesta y de júbilo, tiñendo de blanco y azul sus surcos que darán fruto abundante.
¡FELIZ V ANIVERSARIO DE LA CANONIZACIÓN DE NUESTRA SANTA!

miércoles, 18 de octubre de 2017

ECOS DEL PENSAMIENTO DE STA. CARMEN Nº 38

“El amor de Dios nos llevará a ser trabajadores y mortificados”

REFLEXIÓN DE M. BENITA ESPADAS, rcm
Dios, trabajo, mortificación. ¿Cómo relacionar estas tres palabras para entender el mensaje que M. Carmen quiso transmitirnos?
Lo primero y lo más importante para ella, fue saberse querida por Dios con un amor que la desbordaba el corazón, un amor tan grande, un amor tan de Padre-Madre, tan Misericordioso, tan Providente, tan de Esposo, que la consecuencia era responder a ese amor con todas sus fuerzas, costara lo que costara.
¿Te has parado a pensar, tú joven, lo que hacen tus padres por ti, que te quieren más que a su vida? Trabajar y trabajar para que no te falte nada, sacrificar días y noches cuando han tenido que estar a la cabecera de tu cama si estabas enfermo, velar y sufrir cuando eras pequeño y tu llanto era el único lenguaje que tenían para interpretar lo que te pasaba y muchas veces no sabían y probaban mil y una cosa, hasta que conseguían que estuvieras contento… Quizás esto lo veas como una obligación, pero no dudes que es porque te quieren muchísimo.   
Y si te parece, piensa un poco en tu historia, piensa en la primera vez que te enamoraste, ¿cambió algo en tu vida? Yo conozco estudiantes, personas, que al enamorarse, ha sido tal el impacto, que su vida cambió de perezosos y vagos, en trabajadores y responsables. ¿Y esto crees que no supone sacrificio y mortificación? Seguro que me dices que sí, pero como el amor es más fuerte que todo, pues no importa ni madrugar, ni dedicar horas a la tarea, a lo que sea, con tal de ver contenta a la persona que se quiere.
Pues lo mismo ocurre con Dios, cuando descubro que está enamorado de mí, que me quiere, soy capaz de hacer lo que a Él le agrada con tal responder a ese cariño, a ese amor. Y la prueba más grande del amor de Dios, del amor de Jesús, ha sido la de dar la vida por ti, por mí, por cada ser humano. Lo acabamos de celebrar en la Semana Santa, se lo agradecemos y nos alegramos en este tiempo Pascual, respondiendo con nuestra vida, entregando la vida a los que viven con nosotros, a los que nos necesiten, salir de una vida egoísta. Supone trabajo y mortificación, pero el gozo recompensa, pruébalo.

domingo, 15 de octubre de 2017

RECUERDOS EN BLANCO Y AZUL: BURGOS

15 de octubre de 1892… Hace 125 años exactamente, un día como hoy, M. Carmen junto a otras tres hermanas: Emilia, Candelaria y Remedios; llegan a Burgos y cruzan por el Arco de Santa María, antigua puerta de la muralla de la ciudad, que estuvo pintada de azul en homenaje a la Virgen Inmaculada. No podía ser de otra manera: La Inmaculada iba con ellas y abría las puertas de la ciudad que vería nacer a la Congregación Concepcionista.
Hoy recordamos, revivimos y festejamos este momento tan especial. Son los comienzos de algo grande, pero que comenzó con las manos vacías de cuatro mujeres que ni casa tenían donde vivir. Pero gracias a sus corazones llenos de amor y ganas de educar, gracias a sus espíritus inundados de Dios, gracias a cuatro almas generosas y decididas hoy podemos contemplar el fruto que dio aquella primera semillita sembrada en Burgos que hoy resplandece como TIERRA DE BENDICIÓN en el mundo.
¡Haz fiesta, celébralo! Siéntete afortunado de poder pertenecer a esta gran familia y escucha la invitación y la llamada que te hace Dios a continuar tú también siendo BENDICIÓN para los demás, para el mundo, desde tu realidad de alumno, profesor, padre o madre, miembro del Movimiento Laico…o cualquiera que sea tu vinculación con la Congregación.

De la mano de Carmen Sallés, confiando en ella, sigamos ADELANTE, SIEMPRE ADELANTE, QUE DIOS PROVEERÁ.




domingo, 8 de octubre de 2017

CAMINO DE SANTIAGO, EL RETO DE NO CONFORMARSE CON POCO

Seguimos compartiendo experiencias de verano en nuestro blog. Hoy, Elisa Tirado, exalumna del colegio de Pozoblanco (Córdoba) comparte con nosotros cómo fueron esos días vividos en familia de camino a Santiago de Compostela. Gracias por llenar de momentos felices nuestro blog.

El pasado mes de marzo comenzaba la gran aventura, ya que decidí apuntarme de nuevo a hacer el camino de Santiago con el grupo de Quillo y las Concepcionistas. Llegó el ansiado mes de julio, terminé mis exámenes y seguidamente comenzaba este gran viaje, en el que iba con dos grandes amigas. Salimos de Madrid con el grupo de las Concepcionistas y poco después nos juntamos con el grupo de Quillo, un autobús lleno de familias y otro con jóvenes. Sentía que ese camino iba a ser especial.
El día 11 nos pusimos en camino desde Betanzos, éramos un grupo muy numeroso, para lo bueno y para lo malo, pero la verdad que no hubo ningún aspecto negativo ya que, cuando más lo necesitábamos siempre tenías a alguien cercano, ya sea un niño pequeño para sacarte una sonrisa, alguien de tu edad que te animaba a seguir hacia delante o quiénes podían hacer de padre o madre en el camino, que te hacían ver las cosas desde otro punto de vista. Yo opino que en cada viaje encuentras una familia diferente que te guardas para ti misma.
Y llegamos a Bruma, la etapa se me hizo muy amena mientras íbamos haciendo grupo, hablando con diferentes personas y haciendo verdaderos amigos que siempre llevarás en el recuerdo.
Estábamos cada vez más cerca, cada día nos poníamos una meta diferente y esta vez era llegar a Sigüeiro. Nos poníamos en camino cada mañana con una sonrisa, aunque muchos llevásemos ampollas o estuviésemos cansados, no era suficiente para rendirnos. Aprovechábamos para confesarnos con Quillo, para hablar con las Madres Concepcionistas y para encontrarnos a nosotros mismos.
Llegamos a Santiago, cada uno había conocido sus límites, nos habíamos dado cuenta de que cuando decimos “no puedo más” siempre podemos aguantar un poquito más. Llevemos esto al día a día, cuando creemos que todo va mal, siempre hay algo positivo. Seamos constantes porque la felicidad es efímera pero la satisfacción es para siempre, no nos conformemos con poco si sabemos que podemos dar más de nosotros mismos.

Quiero agradecer a todas y cada una de las personas que me han acompañado en este camino, que me han ayudado a crecer como persona y que me da ganas de volver el año que viene. Sin duda, es una experiencia que hay que vivir, ya la he vivido dos veces y sé que volveré de nuevo porque esa semana da para mucho.
Cada peregrino es una flecha amarilla que llevo conmigo.

Elisa Tirado Caballero, Exalumna de Pozoblanco